Los atardeceres tienen algo mágico que nos atrapa y que nos obliga a detener todo lo que estamos haciendo, asĂ sea durante un minuto, para ver cĂłmo los tonos naranjas y rosas rodean ese disco solar que llamamos Sol e inundan de energĂa el cielo de un dĂa que está por terminarse. Es un acontecimiento que, si bien sucede todos los dĂas, no cesa de sorprendernos y es porque el ocaso contiene algo mágico y precioso que no llegaremos nunca entender del todo, pero que nos llena de energĂa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario